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Bueno, soy Mario Medina, y quiero dar mi testimonio del poder de sanidad de Dios. Empiezo por platicar la historia.
Como ing. de sistemas electrónicos, en mi tierna juventud (antes de los 26) tuve muchas malpasadas, tanto alimienticias como de sueño, tomaba mucho café, comia a veces mucho a veces nada durante muchas horas, etc. Todo esto me acarreo inicialmente acidez, reflujo gástrico y finalmente gastritis. Las personas que la han padecido (o la padecen) pueden reconocerla: sensación de ardor en el estómago y esófago, reflujo gástrico, a veces con sabor agrio, como la sal de uvas, dolor continuo en la boca del estómago, por ahi de donde termina el esternón, cosas que se acentúan con comer alimentos condimentados, con chile, café, leche (a veces la leche fría me daba alivio temporal, pero luego se ponia peor), etc.
Empecé tomando un medicamento llamado ranitidina, luego el médico me recetó omeprazol una vez al día, y terminé usando esomeprazol, todo esto durante unos 10 años, que fue el tiempo aproximado en que dañé mi estómago.
Yo había escuchado mucho de la sanidad divina, pero nunca la había experimentado, y el pastor de la iglesia me dijo que dejara de tomar tantos medicamentos, y que confiara en Cristo. Lo intente varias veces, pero al primer dolor fuerte de estómago, volvía. Tomaba el tratamiento completo, se me quitaban las molestias después de varios meses, pero pasaba un mes y regresaba el ardor nuevamente.
Finalmente un día me decidí, y confié en Dios, le dije: "Señor, yo se que tu puedes sanarme, voy a suspender todo el tratamiento y me voy a esforzar por no seguir tomando medicamentos para la gastritis, pero te pido que me sanes".
Ese día tuve muchas molestias, pero resistí a tomar la medicina. Pasó una semana y yo seguía con esas molestias, hasta amanecia con la boca agria, y sentía como "frio" en la garganta al respirar de tan irritada que estaba por la acidez y el reflujo.
Pasó la segunda semana, yo orando todos los días y pidiendo la sanidad de mi cuerpo. Finalmente un sábado por la noche, ya no aguanté mas el dolor y las molestias, y le dije en oración al Señor Jesús: "Señor Jesús, ya no aguanto más. O me sanas hoy o mañana tendré que volver a tomar medicinas, tu sabes que ya es muy doloroso". Así, me fui a dormir con las molestias.
Al día siguiente, después de haber tenido tan intensas molestias, amanecí sin ninguna. Yo dudando todavía, tomé mi desayuno, sin problemas, luego tome leche, sin problemas, en la comida le puse salsa a mi alimento, y no pasó nada, luego el café, nada, me sentía bien.
Seguí "probando" mi cuerpo, hice incluso ayuno de 6am a 6pm dos veces a la semana y no tuve molestias, despues de 3 meses, me decidí: el Señor ya me sanó, y di mi testimonio en la congregación.
Ya pasó mas de un año, y sigo sano, para la gloria de Dios, ahorita puedo tomar café bien cargado, como me gusta, tomar leche (deslactosada por el momento, soy intolerante *todavía*), chile, salsa, hacer ayuno, etc, sin molestias, ni dolor, ni acidez, ni reflujo, ni nada de los problemas.
De un día para otro fue la obra de Dios conmigo, me dormi enfermo y desperté sano, y por eso doy gloria a Dios y comparto con todos ustedes este mi testimonio.
Dios les bendice :)
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